Reflexiones, vida cotidiana, pensamientos, poesía, sabor y color de emociones...
jueves, 28 de enero de 2016
LA AFICIÓN DE LOS AÑOS TREINTA
DEL ANECDOTARIO DEL FÚTBOL DE CARLOS CALDERÓN
LA AFICIÓN
A lo largo de los años, dentro del terreno de juego el fútbol mexicano ha cambiado y mucho, inclusive viejos aficionados se atreven a decir que el fútbol de antes era mejor, que se jugaba por verdadero amor a la camiseta…
Para los que no lo vivimos, resulta difícil comparar, lo que es cierto es que la táctica ha cambiado mucho, las formaciones, los entrenamientos, el físico de los jugadores, el tiempo que le dedican a la preparación de un partido, etcétera.
Lo cierto es, que no solo dentro del campo las cosas se han modificado. En las tribunas también se han suscitado grandes transformaciones y para muestra un botón.
En la imagen podemos ver la gran diferencia entre la afición actual: Jeans, shorts, faldas cortas y playeras de los equipos, con la de los años treinta y cuarenta, en donde pocas mujeres asistían a los deportes y casi todos los aficionados –si no es que todos- asistían ataviados de traje y sombrero. Hasta el merenguero, famoso personaje que subsiste hasta el día de hoy- lleva en su cabeza uno.
Sombreros de carrizo, del tipo inglés y de motociclista –que estaban de moda entre los más jóvenes- se pueden apreciar en la fotografía, inclusive los niños llevan el suyo. En la imagen, por lo menos en lo que se puede ver de ella, solo un joven no trae puesto su sombrero y tal vez se deba a que en ese momento decidió quitárselo por breves momentos.
Los invito a que lo encuentren, lo mismo que a la única dama que se atrevió a ir a este espectáculo deportivo.
Twitter: @CarlosCalderonC
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Poemario del Deseo
Hace unos días salió del horno el más reciente de mis libros Poemario del Deseo les dejo aquí uno de los poemas que lo conforman, esperando lo disfruten.
SOY TINTA
De vez en cuando soy tinta
Y me vierto en el papel desnudo y virgen,
Llenando de curvas, líneas y símbolos
Aquellas hojas antes blancas
Para sentirlas con vida.
De vez en cuando soy tinta
Y arremeto en el tintero
Para saciar la sed del viento
Mientras goloso escribo todo lo que siento.
De vez en cuando soy tinta
Y lleno de versos un poema
Esperando, deseando ¡Implorando!
Que me leas cuerpo entero…
viernes, 17 de agosto de 2012
jueves, 21 de julio de 2011
LO QUE DISFRUTO...¡VIDA!
Disfruto estar solo, pero también acompañado.Con la familia o rodeado de amigos. Disfruto estar con mi esposa, pero también con mis amigas. ¡Vamos! ¡Me encanta estar rodeado de mujeres!
Lo mismo me llena un buen partido de futbol que la grata lectura de un libro, el descanso en la playa o una caminata por la montaña, el calor de un día soleado, que mojarme bajo una refrescante lluvia.
Me encanta escribir poesía, un libro completo o un pensamiento o simplemente inventarle un cuento a los más pequeños…
Me siento a gusto con el trabajo, el cual disfruto a raudales; jugando futbol con los cuates o platicando en los arrabales…
Pero basta que mis hijos lo pidan y todas mis horas son de ellos.
Entonces cierro la cortina del trabajo, el placer o el negocio y me les dedico por entero, a sus risas, a sus juegos, a platicar sus anhelos, a calmarles el llanto.
¿Qué disfruto más?
¡TODO!
Cada cual en su espacio, cada cual a su tiempo…
Lo mismo me llena un buen partido de futbol que la grata lectura de un libro, el descanso en la playa o una caminata por la montaña, el calor de un día soleado, que mojarme bajo una refrescante lluvia.
Me encanta escribir poesía, un libro completo o un pensamiento o simplemente inventarle un cuento a los más pequeños…
Me siento a gusto con el trabajo, el cual disfruto a raudales; jugando futbol con los cuates o platicando en los arrabales…
Pero basta que mis hijos lo pidan y todas mis horas son de ellos.
Entonces cierro la cortina del trabajo, el placer o el negocio y me les dedico por entero, a sus risas, a sus juegos, a platicar sus anhelos, a calmarles el llanto.
¿Qué disfruto más?
¡TODO!
Cada cual en su espacio, cada cual a su tiempo…
domingo, 22 de mayo de 2011
ES MEJOR CALLAR
Tengo miedo de perderte
Si confieso esta verdad
Tengo miedo de que huyas
Y me abandones al azar
Disculpa si no te digo
Que te amo sin igual
Que te quiero como a nadie
Y que te admiro cada día mas
He decidido no decirte nada
Y morir con mi verdad
He decidido callarme
Aunque muera por amar…
Si te pierdo que haría
Si de mi mundo eres la mar
Si te alejas moriría
He decidido callar…
miércoles, 11 de mayo de 2011
PRESENCIA Y AUSENCIA

Pienso en ti en las mañanas serenas
Y también cuando el sol sale.
Te añoro por las tardes de lluvia
Y aún más por las noches tibias.
Pienso en ti todo el día
Y cuando sueño también pienso…
Es imposible no hacerlo
En tu boca, en tus ojos,
En las largas disertaciones
O en la amena plática sencilla
Soy feliz con tus ocurrencias
Y reflexiono en tus ausencias…
Sufro al no tenerte
Y cuando te tengo no amarte
En conformarme con tu presencia
El robarte una sonrisa, porque un beso no puedo.
Te recuerdo en canciones
Y te escribo algún verso…
A veces tu recuerdo me hiere,
Y la melancolía se presenta
Pero al final soy feliz
Al saberte presente, aunque ausente…
viernes, 22 de abril de 2011
EL FUTBOL Y LA LA RADIO EN MÉXICO

La radio en México, era en los años treinta y cuarenta, un vínculo muy fuerte entre el aficionado y el futbol de la Liga Mayor que se llevaba a cabo en la capital y en provincia.
Agustín González "Escopeta", Mario Fernández "Don Facundo, Alfonso Sordo Noriega, Fernando Marcos y Julio Sotelo "As", fueron algunos de los grandes cronistas de la radio que alegraban los corazones de los aficionados que gustosos esperaban la transmisión del partido de fútbol. Las voces, las reseñas tan particulares, daban un matiz diferente al encuentro, tornándolo en diversas ocasiones muy emocionante, cuando en la propia cancha no lo era tanto.
En 1934, la radio transmitía por primera vez un Mundial de Fútbol a México. "Don Facundo", con los cables que le llegaban desde Roma armaba para el aficionado de la X.E.Y.Z. los pormenores de los encuentros. La gente sufrió cuando este célebre cronista daba la mala nueva de la derrota de nuestra selección a manos de los norteamericanos. A través de la radio, escuchamos como Donelli clavaba cuatro goles al equipo de todos.
La final del Campeonato Nacional celebrado en 1936 en Guadalajara, era transmitida por la X.E.F.O. a la ciudad de México por el después llamado decano de los cronistas Agustín González "Escopeta". La transmisión, fue costeada por el gobernador de jalisco Everardo Topete pensando que el D.F. sería apabullado por Jalisco y quería que todo México se enterara. Al final, un rotundo 4-1 sobre Jalisco, llenaba de algarabía a los aficionados del Distrito Federal.
En 1937, la X.E.W. transmitía los "Conciertos de la cerveza Marca Monterrey, tipo Lager" los martes, jueves y sábado de 11:00 a 11:45 de la noche dirigidos por el gran Alfonso Sordo Noriega. Uno de los programas con mayor audiencia fue el del jueves 11 de marzo, en el que fungió como invitado especial el defensa Carlos Laviada. El teléfono ericcson no dejó de sonar antes, durante y después del programa. Afuera de la estación, los aficionados permanecían en centenares esperando ver de cerca al recio defensa mexicano que acababa de llegar de España, en donde había jugado dos años con el Oviedo.
La radio creció tanto en importancia dentro del fútbol, que los equipos de la entonces Liga Mayor decidieron en 1939 que esta era la culpable de que los aficionados asistieran cada vez en menor número a los estadios. Consideraban que transmitir los juegos perjudicaba sus intereses. Al parecer, los aficionados encotraban demasiado sabrosas las sabanas los domingos y preferían escuchar al pintoresco "Escopeta", al gritón Sotelo o al audaz Sordo Noriega que asistir al campo de juego que, para muchos, representaba un viaje de hasta dos horas por la distancia que tenían que recorrer. La radio -es cierto- había logrado un gran negocio con el fútbol, pero también contribuyó para acrecentar el número de aficionados al deporte de las patadas.
La Liga Mayor, reglamentó la transmisión de juegos. Antes cada estación podía mandar su propio locutor y reseñar un partido que uno podía escuchar en la estación que desease con su cronista favorito. A partir de este año, la estación que pagara más es la que podía transmitir, además de que la propia Liga decidía si el partido se transmitía o no de acuerdo a la venta de boletos.
En 1940, la X.E.B. y su radio locutor Julio Sotelo marcarían una pauta al elaborar un noticiero meramente futbolístico que transmitía noticias de este deporte en cápsulas de quince minutos tres o cuatro veces a la semana. Es así como se trataba de mantener un informe constante inclusive a la hora de los partidos. Un enviado por Julio Sotelo asistía al estadio casi a raz de campo y cada determinado tiempo asomaba por una barda para indicar al gran Sotelo como iba desarrollándose el encuentro. Así, sin micrófonos en la cancha y sin contravenir las órdenes de la Liga Mayor, Sotelo informaba con toda oportunidad en una transmisión en donde inclusive se escuchaba el grito de gol de los aficionados que estaban a tan solo algunos metros de distancia dentro del campo.
Durante los años cuarenta, con la entrada de provincia al concierto futbolístico, la radio se hizo imprescindible para llevar al creciente público las incidencias de su deporte favorito. La Liga Mayor había encontrado el negocio de su vida, recibiendo dos grandes partidas en cada encuentro, una por concepto de entradas, la otra por el derecho de transmisión. Solo superaría su auge con la aún inexistente televisión...
viernes, 4 de marzo de 2011
LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE
PONENCIA: LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE
MESA: LAS DISTINTAS ÁREAS DEL PERIODISMO
TÍTULO:“La guerra en los medios. Las caras del conflicto”
LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE.
Carlos Calderón Cardoso
Podríamos definir la violencia como el uso o la amenaza de la fuerza física o psicológica con intención de hacer daño de manera recurrente y sobre todo como una forma de resolver los conflictos. La violencia tiene relación con la agresividad y la agresión tiene una base psicológica en la frustración, pero para que esto desemboque en acciones violentas concretas deben combinarse una serie de características que obedecen a un complejo conjunto de elementos personales, sociales y culturales.
La violencia se manifiesta de manera multidimensional, es por ello que para explicar este fenómeno es necesario considerar los distintos factores que interactúan: por un lado, aquellos relacionados con la situación social, económica y cultural y por otro, los de carácter contextual e institucional.
El incremento de la violencia en sus distintas manifestaciones produce en la población un creciente clima de inseguridad y una pérdida de credibilidad en las instituciones de la sociedad y afecta los derechos básicos de las personas constituyéndose en un obstáculo para el desarrollo personal y social.
Para poder observar con amplitud el problema de la violencia, tendríamos que identificar algunas de las causas que la generan. Podemos enumerar factores que inciden significativamente y contribuyen a generar esta situación inédita, aunque no sean los únicos determinantes de este fenómeno: el incremento de la población en situación de pobreza y de alto riesgo social, la difícil situación laboral, las condiciones de exclusión de amplios sectores , la imposibilidad de participar y acceder a los bienes económicos, políticos y culturales que la sociedad produce y la desintegración de los vínculos sociales, entre otras, afectando al conjunto social.
Podemos afirmar que el deporte es parte inseparable de la cultura y educación de los pueblos. Para nosotros significa una parte importante de nuestras vidas; esto se demuestra en la pasión que le ponemos al practicarlo y al asistir a diferentes espectáculos y eventos deportivos.
El problema de la violencia en la vida del hombre no es nuevo. Es sabido que desde la Edad de Piedra, el hombre se preparó para enfrentar los obstáculos que la naturaleza le fue poniendo en su camino, para convertirse en el amo y señor del planeta. Desde los inicios de la vida social, existieron peleas y guerras en las que los hombres participaron. Desde las lanzas, arcos y flechas, hasta la pólvora y las bombas nucleares y bacteriológicas, el hombre fabricó armas para sostener esas guerras.
Es verdad, sin embargo, que el siglo XX fue el más violento de todos. En los últimos años los grandes cambios sociales y políticos que han atravesado nuestras sociedades han dejado fuertes modificaciones en la estructura social y su dinámica. Es significativo observar cómo este problema afecta a todos los ámbitos sociales y culturales, incluyendo al deporte.
Ahora bien, la violencia que la encontramos desde los ámbitos más cercanos y simples y que van desembocando en formas más complejas, desde la familiar, física, psicológica, sexual, política y hasta la institucional, va desarrollando una cultura del miedo: cualquiera de nosotros en algún momento de nuestras vidas ha sentido o experimentado algún tipo de violencia.
Estas experiencias se traducen en temores, "que actúan sobre las redes sociales generando víctimas indirectas, aquellos que no han sido afectados por las manifestaciones de violencia pero cuyo temor los lleva a producir cambios en sus hábitos, conductas y costumbres en detrimento de su calidad de vida", originando una sensación de inseguridad en lo cotidiano, en las personas, en la sociedad, en pueblos enteros y en el mundo mismo, cuando esta violencia trasgrede los espacios y desemboca en conflictos internacionales, en guerras.
El deporte, parte intrínseca de la sociedad, se ha visto afectado por esta violencia que afecta al ser humano en todos sus ámbitos. Habaré del futbol que es el deporte que me concierne por dedicarme profesionalmente a su investigación. Después de finalizada la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, los encuentros internacionales de futbol se restablecieron entre los países aliados, mientras que los del bando contrario, quedaban excluidos de manera tácita. Cuando se planteó la posibilidad de realizar una Copa del Mundo, algunos países como Inglaterra exigieron en la reunión de Amberes, que el campeonato llamado Mundial, solamente podía realizarse con países aliados y neutrales, pero no con los “enemigos” (se llamaba enemigos a futbolistas que tal vez nada tuvieron que ver con la guerra). Tal propuesta fue rechazada, por lo que los representantes de Inglaterra dimitieron de participar en la Primera Copa del Mundo de 1930 al no ser admitida su petición, generando un tipo nuevo de violencia cuando el conflicto ya había concluido, una violencia de presión.
El Mundial de 1938, realizado en Francia, vivió diferentes momentos buenos y malos, pero lo más sensacional de aquella competencia, lo protagonizaron sin duda Alemania y Austria. El 5 de marzo de aquel año, tres meses antes de iniciarse la Copa del Mundo, los organizadores se reunieron en el Ministerio de Asusntos Exteriores de Francia con los representantes de Alemania y Austria en un intento deportivo de evitar el enfrentamiento bélico, todo parecía marchar con normalidad y los organizadores salieron satisfechos de dicha reunión. Sin embago, un mes después, el 12 de abril, justo cuando se confeccionaba el calendario según el cual Austria y Suecia deberían enfrentarse el 5 de junio durante los cuartos de final, se recibió una llamada importante de la Federación Alemana para anunciarles, que como consecuencia del “Anschluss”, la Asociación de Austria acababa de dejar de existir como tal y por tanto renunciaban a participar en la justa francesa. El Anschluss, no era sino la decisión de Alemania dirigida por el austriaco Adolfo Hitler de invadir y anexionar a territorio germano a la bella Austria. Por tanto, el III Reich consideró como propios a los jugadores austriacos, por lo que incorporó a las estrellas de aquel país a la selección alemana durante la Copa del Mundo, sobre advertencia, que de no participar, serían vejados. Lamentablemente, el futbol comenzaba a ser influido, presionado y agredido por la política, la violencia y el terrorismo.
Pero, tal vez la peor tragedia de aquellos años bélicos, fue la experimentada por los jugadores del Dinamo de Kiev, quienes en plena guerra supieron que el futbol era para los nazis cuestión de estado. En Ucrania, en plena ocupación alemana, fueron forzados a jugar contra una selección de Hitler en el estadio local y les advirtieron: si ganan se mueren. Entraron resignados al campo de juego sabiendo que tenían que perder, pero no pudieron aguantarse la dignidad que les daba su camiseta y su país y derrocaron a los teutones ante la indignación de los máximos dirigentes. Sobra decir que los once fueron fusilados con las casacas bien puestas en lo alto de un barranco minutos después de que el partido concluyó.
Lamentablemente el deporte de una u otra forma siempre se ha visto inmerso en la guerra, unas veces para mal y otras para bien. Un caso de esto último lo tenemos en el año de 1934, cuando Bolivia y paraguay se destrozaban en la Guerra del Chaco por un pedazo de tierra desértico, la Cruz Roja paraguaya formó un equipo de futbol que disputó varios encuentros en territorio argentino y uruguayo, incluyendo un encuentro contra pacifistas bolivianos. El dinero que se juntó con dichos partidos, que fue bastante por cierto, se utilizó para atender a los heridos de ambos bandos en el campo de batalla.
Tres años después, en 1937, la guerra Civil española enfrentó ahermanos ibéricos que se hacían trizas entre ellos. Mientras el general Franco destrozaba la república española, dos conjuntos futboleros servían de bandera a la resistencia democrática. Una selección vasca recorría Europa y América y el club Barcelona, disputaba series en Estados Unidos y México, los primeros con la misión propagandística en favor de la República y con la intención de recaudar fondos para sus hermanos que caían cruzados por las balas. Mientras que el Barcelona, cuyo presidente había sido fusilado por los franquistas, llevaba el mensaje de la democracia y la desesperanza del pueblo español en su paso por diferentes canchas del continente americano. Ambos, -comenta Eduardo Galeano en su libro El futbol a sol y sombra, “encarnaron en los campos de futbol y también fuera de ellos, a la democracia acosada”. Cuando triunfó el franquismo, la FIFA que supuestamente debía defender la integridad de los futbolistas, declaró en rebeldía a los jugadores exiliados y los amenazó con la inhabilitación definitiva sino se reportaban inmediatamente con su federación.
El Real Madrid junto con sus dirigentes pro franquistas, se convirtieron en el equipo favorito del régimen y la contratación de grandes estrellas no se hizo esperar, claro, con fondos gubernamentales. El club Modelo del franquismo, dominó Europa con sus títulos en las décadas siguientes y atrajo más adeptos al régimen con sus goles que con el himno Cara al Sol.
En 1956 varios jugadores húngaros como Kubala, Puskas, Czibor y Kocsis, fueron sancionados un año por FIFA por jugar en un equipo exiliado cuando huyeron de su país ante la invasión soviética que aplastó a la insurrección popular del país magyar.
En 1958, en plena guerra de independencia, Argelia logró conformar una selección que por primera vez vistió los colores nacionales, sin embargo, la mayoría de sus elementos jugaban profesionalmente en Francia y -nuevamente la FIFA- y la Federacción gala, decidieron vetarlos. La Federación Internacional de Futbol Asociación, cerró todas las puertas a los argelinos, quienes solamente pudieron disputar un encuentro frente a Marruecos, país que por semejante “pecado”, había sido desafiliada de FIFA unos años antes. Vemos un caso de violencia institucional.
Hablemos de otra forma de violencia y discriminación. El racismo.
El racismo es una teoría fundamentada en el prejuicio según el cual hay razas humanas que presentan diferencias biológicas que justifican relaciones de dominio entre ellas, así como comportamientos de rechazo o agresión. El término 'racismo' se aplica tanto a esta doctrina como al comportamiento inspirado en ella y se relaciona frecuentemente con la xenofobia y la segregación social, que son sus manifestaciones más evidentes.
En el deporte, desgraciadamente también existe el racismo. En 1916 en el primer campeonato sudamericano, Uruguay jugó frente a Chile, al que goleó 4-0. Los representantes de Chile, pidieron la anulación del encuentro porque la selección charrúa había alineado a dos negros: Isabelino Gradín y Juan Delgado, ambos, bisnietos de esclavos africanos, ambos, por supuesto nacidos en Uruguay. La controversia cesó cuando, con papeles, demostraron su procedencia, pero el racismo estaba ahí, cuando nadie podía creer que por ser negros pudieran ser uruguayos.
En Brasil, país que se ha destacado por la magia de su juego, y donde sus jugadores de color maravillan al mundo, en las primeras décadas del siglo XX eran hechos, sin más, a un lado. En 1921, la Copa América se realizó en Argentina. Epitácio Pessoa, presidente de Brasil determinó un mandato de blancura, en el que se especificaba que ningún jugador de piel morena podía pertenecer a la selección nacional, por razones de prestigio patrio. Ante esta discriminación, el conjunto brasileño perdió sus encuentros plagado por elementos blancos en una época que era un crimen ser jugador negro en el futbol carioca. Tiempo después, el futbol de aquel país, aún a pesar de personajes como Pessoa, se tiñó de colores y gracias a su talento y multicolorido racial, que es hoy en día el parteaguas del futbol mundial. Los mejores jugadores en la historia del balompié brasileño, han sido negros, desde Friederich (un mulato hijo de alemán y de una lavandera negra), hasta Romario, pasando por Leónidas, Didí, Garrincha y por su puesto el rey de todos: Pelé. Sin embargo, en deportes de ricos como el tenis y el automovilismo, es significativo que nunca, un negro, ha sido campeón nacional, por lo que aún hoy en día, vemos que en general, el negro tiende a estar por debajo del blanco en la escala social del Brasil.
El antisemitismo que representa una de las formas más extremas y violentas del racismo, llegó al paroxismo con el nacionalsocialismo, responsable del genocidio de los judíos durante la II Guerra Mundial. La valorización sistemática de la idea del dominio de una 'raza superior', que constituía la base ideológica del Holocausto, engendró fenómenos de rechazo (segregación, creación de guetos), de avasallamiento (trabajos forzados), de expulsión (desplazamiento de poblaciones) y finalmente llevó al genocidio.
El caso más significativo de “raza superior” se dio durante la Olimpiada de Berlín. Realizados en 1936, los Juegos Olímpicos denostaron un claro ideal racista, los atletas alemanes preparados desde su niñez, tenían el fin de pasar por encima de todos aquellos que no fueran blancos, altos y puros. Claro que el guión no estaba escrito y un negro norteamericano, Jesse Owens fue la gran figura de una olimpada hecha por blancos para ser ganada por blancos. Owens obtuvo cuatro medallas de oro en los 100 y 200 metros, salto de longitud y relevo 4x100 demostrando que la supuesta superioridad, eran puras pamplinas.
El equipo danes Farum, en pleno siglo XXI, no contrata negros "Esos jugadores, comenta el entrenador Christian Anderson, proceden de otra cultura futbolística, y nosotros no estamos preparados para integrarlos ni queremos emplear nuestros recursos en hacerlo".
Cuando Freddy Rincón pasó a las filas del Real Madrid, hace unos años, fue insultado y abucheado por la afición radical del equipo. Se dieron pintas en las paredes del estadio insultando al mediocampista internacional al que no le quedó otro remedio que marcharse del equipo.
El defensa brasileño, Julio César, también tuvo que soportar actos racistas, pero esta vez en Alemania, mientras jugaba en el Borussia Dortmund, que tuvo que poner un alto a este grupo de supuestos aficionados claramente identificados, negándoles la entrada al estadio.
En el fútbol italiano, el jugador negro de origen holandés, Clarence Seedorf, que milita en las filas del Inter de Milán, tuvo que soportar noventa minutos de insultos y pitidos mientras su equipo disputaba un partido en el campo de la Lazio.
Por el contrario el equipo de segunda división, Hannover 96, es el primer club de fútbol alemán en sacar tarjeta roja a los neonazis, al anunciar la prohibición de todo símbolo, palabra y afiche racista en su estadio en Hannover.
"Queremos poner de manifiesto nuestra oposición al racismo y a la violencia", declaró el jefe del club, Martin Kind. Toda persona que no cumpla con la prohibición en el estadio de Hannover "Niedersachsen-Stadion" será excluído por el resto del partido. Si la persona inflinge esta prohibición por segunda vez, podría recibir una exclusión del estadio durante dos años.
Hoy en día, en pleno siglo XXI, la violencia, el racismo, la xenofobia, la guerra y el terrorismo mundial asola nuestra cotidianeidad. El atentado del 11 de septiembre a las torres gemelas de Nueva York y al Pentagono, así como el contrataque estadounidense no solo al régimen talibán sino a una nación completa no es sino una respuesta a la violencia ancestral, a la xenofobia, al racismo, a la diferencias religiosas, políticas, económicas y al sentido de superioridad que cada parte siente sobre la otra. En este sentido, el que el deporte norteamericano quedara sin el protagonismo que normalmente ostenta, pasa a un segundo plano, lo que debe interesarnos es crear una cultura sin violencia que permee a todos los ámbitos sociales, políticos, económicos, intelectuales y desde luego deportivos. Crear un respeto por el individuo que está a un lado de nosotros, comenzar por ahí para poco a poco, respetar a todos los demás que nos rodean, concientizarnos que todos pensamos diferente y que las distintas religiones, no son mas que formas diferentes pero cada una respetable, de alabar a un dios para sentirse uno bien consigo mismo.
Tomemos 22 hombres, de diferentes razas, credos, idiomas y condiciones físicas y sociales, pongámosles un balón enfrente y todos sin chistar sabran que hacer con él y cuando un gol se pose en la meta contraria, los once miembros del equipo anotador reirán, se felicitarán y celebrarán como hermanos aquel gol. El futbol traspone todas las fronteras, todas las barreras de lengua o raza. Jean Giraudoux dijo que “en nuestro universo actual, donde todas las naciones se han convertido en nacionalistas y se rodean de murallas –de aranceles u odios- tan sólidas como las de China, no hay más que dos organizaciones de carácter internacional: la de las guerras y la de los juegos” Creo que ha llegado el momento de apostar más por esta última que por las primeras. El deporte es símbolo de paz universal entre todas la razas y clases sociales, basta un balón para que las diferencias desaparezcan y el hombre se vuelva semejante a todos los demás hombres. Si los conflictos mundiales: políticos, sociales, económicos pudieran arreglarse con un penalty, todos felices y tranquilos, al terminar la jornada nos levantaríamos de la butaca, estrecharíamos la mano del contrario y nos iríamos a casa, con la satisfacción de haber cumplido…
MESA: LAS DISTINTAS ÁREAS DEL PERIODISMO
TÍTULO:“La guerra en los medios. Las caras del conflicto”
LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE.
Carlos Calderón Cardoso
Podríamos definir la violencia como el uso o la amenaza de la fuerza física o psicológica con intención de hacer daño de manera recurrente y sobre todo como una forma de resolver los conflictos. La violencia tiene relación con la agresividad y la agresión tiene una base psicológica en la frustración, pero para que esto desemboque en acciones violentas concretas deben combinarse una serie de características que obedecen a un complejo conjunto de elementos personales, sociales y culturales.
La violencia se manifiesta de manera multidimensional, es por ello que para explicar este fenómeno es necesario considerar los distintos factores que interactúan: por un lado, aquellos relacionados con la situación social, económica y cultural y por otro, los de carácter contextual e institucional.
El incremento de la violencia en sus distintas manifestaciones produce en la población un creciente clima de inseguridad y una pérdida de credibilidad en las instituciones de la sociedad y afecta los derechos básicos de las personas constituyéndose en un obstáculo para el desarrollo personal y social.
Para poder observar con amplitud el problema de la violencia, tendríamos que identificar algunas de las causas que la generan. Podemos enumerar factores que inciden significativamente y contribuyen a generar esta situación inédita, aunque no sean los únicos determinantes de este fenómeno: el incremento de la población en situación de pobreza y de alto riesgo social, la difícil situación laboral, las condiciones de exclusión de amplios sectores , la imposibilidad de participar y acceder a los bienes económicos, políticos y culturales que la sociedad produce y la desintegración de los vínculos sociales, entre otras, afectando al conjunto social.
Podemos afirmar que el deporte es parte inseparable de la cultura y educación de los pueblos. Para nosotros significa una parte importante de nuestras vidas; esto se demuestra en la pasión que le ponemos al practicarlo y al asistir a diferentes espectáculos y eventos deportivos.
El problema de la violencia en la vida del hombre no es nuevo. Es sabido que desde la Edad de Piedra, el hombre se preparó para enfrentar los obstáculos que la naturaleza le fue poniendo en su camino, para convertirse en el amo y señor del planeta. Desde los inicios de la vida social, existieron peleas y guerras en las que los hombres participaron. Desde las lanzas, arcos y flechas, hasta la pólvora y las bombas nucleares y bacteriológicas, el hombre fabricó armas para sostener esas guerras.
Es verdad, sin embargo, que el siglo XX fue el más violento de todos. En los últimos años los grandes cambios sociales y políticos que han atravesado nuestras sociedades han dejado fuertes modificaciones en la estructura social y su dinámica. Es significativo observar cómo este problema afecta a todos los ámbitos sociales y culturales, incluyendo al deporte.
Ahora bien, la violencia que la encontramos desde los ámbitos más cercanos y simples y que van desembocando en formas más complejas, desde la familiar, física, psicológica, sexual, política y hasta la institucional, va desarrollando una cultura del miedo: cualquiera de nosotros en algún momento de nuestras vidas ha sentido o experimentado algún tipo de violencia.
Estas experiencias se traducen en temores, "que actúan sobre las redes sociales generando víctimas indirectas, aquellos que no han sido afectados por las manifestaciones de violencia pero cuyo temor los lleva a producir cambios en sus hábitos, conductas y costumbres en detrimento de su calidad de vida", originando una sensación de inseguridad en lo cotidiano, en las personas, en la sociedad, en pueblos enteros y en el mundo mismo, cuando esta violencia trasgrede los espacios y desemboca en conflictos internacionales, en guerras.
El deporte, parte intrínseca de la sociedad, se ha visto afectado por esta violencia que afecta al ser humano en todos sus ámbitos. Habaré del futbol que es el deporte que me concierne por dedicarme profesionalmente a su investigación. Después de finalizada la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, los encuentros internacionales de futbol se restablecieron entre los países aliados, mientras que los del bando contrario, quedaban excluidos de manera tácita. Cuando se planteó la posibilidad de realizar una Copa del Mundo, algunos países como Inglaterra exigieron en la reunión de Amberes, que el campeonato llamado Mundial, solamente podía realizarse con países aliados y neutrales, pero no con los “enemigos” (se llamaba enemigos a futbolistas que tal vez nada tuvieron que ver con la guerra). Tal propuesta fue rechazada, por lo que los representantes de Inglaterra dimitieron de participar en la Primera Copa del Mundo de 1930 al no ser admitida su petición, generando un tipo nuevo de violencia cuando el conflicto ya había concluido, una violencia de presión.
El Mundial de 1938, realizado en Francia, vivió diferentes momentos buenos y malos, pero lo más sensacional de aquella competencia, lo protagonizaron sin duda Alemania y Austria. El 5 de marzo de aquel año, tres meses antes de iniciarse la Copa del Mundo, los organizadores se reunieron en el Ministerio de Asusntos Exteriores de Francia con los representantes de Alemania y Austria en un intento deportivo de evitar el enfrentamiento bélico, todo parecía marchar con normalidad y los organizadores salieron satisfechos de dicha reunión. Sin embago, un mes después, el 12 de abril, justo cuando se confeccionaba el calendario según el cual Austria y Suecia deberían enfrentarse el 5 de junio durante los cuartos de final, se recibió una llamada importante de la Federación Alemana para anunciarles, que como consecuencia del “Anschluss”, la Asociación de Austria acababa de dejar de existir como tal y por tanto renunciaban a participar en la justa francesa. El Anschluss, no era sino la decisión de Alemania dirigida por el austriaco Adolfo Hitler de invadir y anexionar a territorio germano a la bella Austria. Por tanto, el III Reich consideró como propios a los jugadores austriacos, por lo que incorporó a las estrellas de aquel país a la selección alemana durante la Copa del Mundo, sobre advertencia, que de no participar, serían vejados. Lamentablemente, el futbol comenzaba a ser influido, presionado y agredido por la política, la violencia y el terrorismo.
Pero, tal vez la peor tragedia de aquellos años bélicos, fue la experimentada por los jugadores del Dinamo de Kiev, quienes en plena guerra supieron que el futbol era para los nazis cuestión de estado. En Ucrania, en plena ocupación alemana, fueron forzados a jugar contra una selección de Hitler en el estadio local y les advirtieron: si ganan se mueren. Entraron resignados al campo de juego sabiendo que tenían que perder, pero no pudieron aguantarse la dignidad que les daba su camiseta y su país y derrocaron a los teutones ante la indignación de los máximos dirigentes. Sobra decir que los once fueron fusilados con las casacas bien puestas en lo alto de un barranco minutos después de que el partido concluyó.
Lamentablemente el deporte de una u otra forma siempre se ha visto inmerso en la guerra, unas veces para mal y otras para bien. Un caso de esto último lo tenemos en el año de 1934, cuando Bolivia y paraguay se destrozaban en la Guerra del Chaco por un pedazo de tierra desértico, la Cruz Roja paraguaya formó un equipo de futbol que disputó varios encuentros en territorio argentino y uruguayo, incluyendo un encuentro contra pacifistas bolivianos. El dinero que se juntó con dichos partidos, que fue bastante por cierto, se utilizó para atender a los heridos de ambos bandos en el campo de batalla.
Tres años después, en 1937, la guerra Civil española enfrentó ahermanos ibéricos que se hacían trizas entre ellos. Mientras el general Franco destrozaba la república española, dos conjuntos futboleros servían de bandera a la resistencia democrática. Una selección vasca recorría Europa y América y el club Barcelona, disputaba series en Estados Unidos y México, los primeros con la misión propagandística en favor de la República y con la intención de recaudar fondos para sus hermanos que caían cruzados por las balas. Mientras que el Barcelona, cuyo presidente había sido fusilado por los franquistas, llevaba el mensaje de la democracia y la desesperanza del pueblo español en su paso por diferentes canchas del continente americano. Ambos, -comenta Eduardo Galeano en su libro El futbol a sol y sombra, “encarnaron en los campos de futbol y también fuera de ellos, a la democracia acosada”. Cuando triunfó el franquismo, la FIFA que supuestamente debía defender la integridad de los futbolistas, declaró en rebeldía a los jugadores exiliados y los amenazó con la inhabilitación definitiva sino se reportaban inmediatamente con su federación.
El Real Madrid junto con sus dirigentes pro franquistas, se convirtieron en el equipo favorito del régimen y la contratación de grandes estrellas no se hizo esperar, claro, con fondos gubernamentales. El club Modelo del franquismo, dominó Europa con sus títulos en las décadas siguientes y atrajo más adeptos al régimen con sus goles que con el himno Cara al Sol.
En 1956 varios jugadores húngaros como Kubala, Puskas, Czibor y Kocsis, fueron sancionados un año por FIFA por jugar en un equipo exiliado cuando huyeron de su país ante la invasión soviética que aplastó a la insurrección popular del país magyar.
En 1958, en plena guerra de independencia, Argelia logró conformar una selección que por primera vez vistió los colores nacionales, sin embargo, la mayoría de sus elementos jugaban profesionalmente en Francia y -nuevamente la FIFA- y la Federacción gala, decidieron vetarlos. La Federación Internacional de Futbol Asociación, cerró todas las puertas a los argelinos, quienes solamente pudieron disputar un encuentro frente a Marruecos, país que por semejante “pecado”, había sido desafiliada de FIFA unos años antes. Vemos un caso de violencia institucional.
Hablemos de otra forma de violencia y discriminación. El racismo.
El racismo es una teoría fundamentada en el prejuicio según el cual hay razas humanas que presentan diferencias biológicas que justifican relaciones de dominio entre ellas, así como comportamientos de rechazo o agresión. El término 'racismo' se aplica tanto a esta doctrina como al comportamiento inspirado en ella y se relaciona frecuentemente con la xenofobia y la segregación social, que son sus manifestaciones más evidentes.
En el deporte, desgraciadamente también existe el racismo. En 1916 en el primer campeonato sudamericano, Uruguay jugó frente a Chile, al que goleó 4-0. Los representantes de Chile, pidieron la anulación del encuentro porque la selección charrúa había alineado a dos negros: Isabelino Gradín y Juan Delgado, ambos, bisnietos de esclavos africanos, ambos, por supuesto nacidos en Uruguay. La controversia cesó cuando, con papeles, demostraron su procedencia, pero el racismo estaba ahí, cuando nadie podía creer que por ser negros pudieran ser uruguayos.
En Brasil, país que se ha destacado por la magia de su juego, y donde sus jugadores de color maravillan al mundo, en las primeras décadas del siglo XX eran hechos, sin más, a un lado. En 1921, la Copa América se realizó en Argentina. Epitácio Pessoa, presidente de Brasil determinó un mandato de blancura, en el que se especificaba que ningún jugador de piel morena podía pertenecer a la selección nacional, por razones de prestigio patrio. Ante esta discriminación, el conjunto brasileño perdió sus encuentros plagado por elementos blancos en una época que era un crimen ser jugador negro en el futbol carioca. Tiempo después, el futbol de aquel país, aún a pesar de personajes como Pessoa, se tiñó de colores y gracias a su talento y multicolorido racial, que es hoy en día el parteaguas del futbol mundial. Los mejores jugadores en la historia del balompié brasileño, han sido negros, desde Friederich (un mulato hijo de alemán y de una lavandera negra), hasta Romario, pasando por Leónidas, Didí, Garrincha y por su puesto el rey de todos: Pelé. Sin embargo, en deportes de ricos como el tenis y el automovilismo, es significativo que nunca, un negro, ha sido campeón nacional, por lo que aún hoy en día, vemos que en general, el negro tiende a estar por debajo del blanco en la escala social del Brasil.
El antisemitismo que representa una de las formas más extremas y violentas del racismo, llegó al paroxismo con el nacionalsocialismo, responsable del genocidio de los judíos durante la II Guerra Mundial. La valorización sistemática de la idea del dominio de una 'raza superior', que constituía la base ideológica del Holocausto, engendró fenómenos de rechazo (segregación, creación de guetos), de avasallamiento (trabajos forzados), de expulsión (desplazamiento de poblaciones) y finalmente llevó al genocidio.
El caso más significativo de “raza superior” se dio durante la Olimpiada de Berlín. Realizados en 1936, los Juegos Olímpicos denostaron un claro ideal racista, los atletas alemanes preparados desde su niñez, tenían el fin de pasar por encima de todos aquellos que no fueran blancos, altos y puros. Claro que el guión no estaba escrito y un negro norteamericano, Jesse Owens fue la gran figura de una olimpada hecha por blancos para ser ganada por blancos. Owens obtuvo cuatro medallas de oro en los 100 y 200 metros, salto de longitud y relevo 4x100 demostrando que la supuesta superioridad, eran puras pamplinas.
El equipo danes Farum, en pleno siglo XXI, no contrata negros "Esos jugadores, comenta el entrenador Christian Anderson, proceden de otra cultura futbolística, y nosotros no estamos preparados para integrarlos ni queremos emplear nuestros recursos en hacerlo".
Cuando Freddy Rincón pasó a las filas del Real Madrid, hace unos años, fue insultado y abucheado por la afición radical del equipo. Se dieron pintas en las paredes del estadio insultando al mediocampista internacional al que no le quedó otro remedio que marcharse del equipo.
El defensa brasileño, Julio César, también tuvo que soportar actos racistas, pero esta vez en Alemania, mientras jugaba en el Borussia Dortmund, que tuvo que poner un alto a este grupo de supuestos aficionados claramente identificados, negándoles la entrada al estadio.
En el fútbol italiano, el jugador negro de origen holandés, Clarence Seedorf, que milita en las filas del Inter de Milán, tuvo que soportar noventa minutos de insultos y pitidos mientras su equipo disputaba un partido en el campo de la Lazio.
Por el contrario el equipo de segunda división, Hannover 96, es el primer club de fútbol alemán en sacar tarjeta roja a los neonazis, al anunciar la prohibición de todo símbolo, palabra y afiche racista en su estadio en Hannover.
"Queremos poner de manifiesto nuestra oposición al racismo y a la violencia", declaró el jefe del club, Martin Kind. Toda persona que no cumpla con la prohibición en el estadio de Hannover "Niedersachsen-Stadion" será excluído por el resto del partido. Si la persona inflinge esta prohibición por segunda vez, podría recibir una exclusión del estadio durante dos años.
Hoy en día, en pleno siglo XXI, la violencia, el racismo, la xenofobia, la guerra y el terrorismo mundial asola nuestra cotidianeidad. El atentado del 11 de septiembre a las torres gemelas de Nueva York y al Pentagono, así como el contrataque estadounidense no solo al régimen talibán sino a una nación completa no es sino una respuesta a la violencia ancestral, a la xenofobia, al racismo, a la diferencias religiosas, políticas, económicas y al sentido de superioridad que cada parte siente sobre la otra. En este sentido, el que el deporte norteamericano quedara sin el protagonismo que normalmente ostenta, pasa a un segundo plano, lo que debe interesarnos es crear una cultura sin violencia que permee a todos los ámbitos sociales, políticos, económicos, intelectuales y desde luego deportivos. Crear un respeto por el individuo que está a un lado de nosotros, comenzar por ahí para poco a poco, respetar a todos los demás que nos rodean, concientizarnos que todos pensamos diferente y que las distintas religiones, no son mas que formas diferentes pero cada una respetable, de alabar a un dios para sentirse uno bien consigo mismo.
Tomemos 22 hombres, de diferentes razas, credos, idiomas y condiciones físicas y sociales, pongámosles un balón enfrente y todos sin chistar sabran que hacer con él y cuando un gol se pose en la meta contraria, los once miembros del equipo anotador reirán, se felicitarán y celebrarán como hermanos aquel gol. El futbol traspone todas las fronteras, todas las barreras de lengua o raza. Jean Giraudoux dijo que “en nuestro universo actual, donde todas las naciones se han convertido en nacionalistas y se rodean de murallas –de aranceles u odios- tan sólidas como las de China, no hay más que dos organizaciones de carácter internacional: la de las guerras y la de los juegos” Creo que ha llegado el momento de apostar más por esta última que por las primeras. El deporte es símbolo de paz universal entre todas la razas y clases sociales, basta un balón para que las diferencias desaparezcan y el hombre se vuelva semejante a todos los demás hombres. Si los conflictos mundiales: políticos, sociales, económicos pudieran arreglarse con un penalty, todos felices y tranquilos, al terminar la jornada nos levantaríamos de la butaca, estrecharíamos la mano del contrario y nos iríamos a casa, con la satisfacción de haber cumplido…
lunes, 21 de febrero de 2011
¡GRACIAS MARY!
Tras casi 18 años de casado y 5 de noviazgo, me puse a pensar en los momentos buenos y los malos. Dividí una hoja en dos partes y puse como título BUENOS/MALOS.
Del lado de los BUENOS ya llevo varias hojas escritas y fotografías pegadas, títulos de canciones, cartas, recortes, boletos de cine y teatro, pasajes de los lugares que hemos visitado, las actas de nacimiento de nuestros hijos, los nombres de los amigos compartidos, la etiqueta de aquel vino, el nombre de tal o cual lugar, tantos y tantos recuerdos...
Del lado de los MALOS la hoja sigue en blanco.
¡Gracias Mary! Eres la dueña de mi amor…
lunes, 17 de enero de 2011
EL PRIMER AMOR

El Universo se detiene a cada instante
Un segundo eterno que te regala el destino
La vida empieza con aquel primer beso
Y termina con la última caricia…
Esperas impaciente el día siguiente
Buscando que la historia se repita
Cuando el tiempo nuevamente se detiene
Y comienzas a vivir de nuevo.
No quieres que el día se termine
Es tu momento, tu sino
El destino que te marca el camino
El que quieres que perdure para siempre
Aquella niña la más bella
La de cabello ensortijado
la de labios tibios, húmedos.
Es la chica de tus sueños
La de ojos bonitos
Que se sonroja con un beso.
La que acaricia tu rostro,
La que te mira de lleno
A la que quieres sin miedos.
¡Que el mundo se pare!
¡Que jamás este momento termine!
Pero…
Es inevitable. La vida sigue.
Aquel primer amor se aleja
Y conoces otros destinos
Y con ellos,
Si tienes suerte,
El verdadero amor de tu vida.
Pero de algo estoy seguro
El primer amor,
Ese jamás lo olvidas
Siempre tendrá
Un lugar especial en tu vida…
martes, 11 de enero de 2011
DESEOS…

Ir a donde alguna vez estuve
Y me olvidé del mundo
Porque estaba contigo…
Tan solo contigo.
Soñar que soy la mano izquierda
Y tú eres la derecha
Nos fundimos en un abrazo
Siempre juntos
¡Siempre!…
Mirar la lluvia
Y como se mece el viento
Sentir tu calor
Aunque haga mucho frío
Poder sentir tus labios
Y decirte que te quiero
Aunque sea en un sueño
En un simple sueño…
¡Son tan solo deseos!
lunes, 3 de enero de 2011
EXTRAÑO EL NO VERTE
Extraño el no verte,
El no sentirte,
El no escucharte.
Quise mandarte un regalo
Pero no encuentro la forma
De envolver un beso,
Ni un abrazo, ni un suspiro.
Entonces cerré los ojos
Y Pensé en ti.
Y pude darte mi abrazo,
Mi suspiro y mi beso..
Los cerré aún más fuerte
Y fue grandioso,
Sentí tu abrazo, tu aliento
Y tu beso…
Te extraño mucho,
¡Sí, mucho!…
Pero siempre que te necesito
Y se que no puedo tenerte,
Cubro mis ojos y sonrío
Entonces apareces,
Estás ahí,
Y mi soledad desaparece…
miércoles, 22 de diciembre de 2010
ALMA
ALMA
No te das cuenta que ya he visto tu alma
Tu sonrisa, tus labios la delatan,
Cuando miro tus ojos y reflejan la calma
De una vida llena de amor.
No te celo, los celos matan,
Mejor te regalo mi confianza
Es lo mejor que te puedo dar
Esa es la mejor alianza.
jueves, 9 de diciembre de 2010
AMIGA MÍA
AMIGA MÍA.
Quiero ir contigo de la mano recorriendo los caminos
Quiero ir contigo aunque sea al fin del mundo
Lo importante no es a donde
Si no que que la vida nos lleve por los mismos senderos…
El amor se demuestra de muchas maneras
A veces no se pueden compartir todos los momentos
Pero si algunos ideales, algunos pensamientos.
Yo te pienso, tú me piensas
Al cerrar los ojos nos observamos,
Nos queremos, nos besamos
Aunque no estemos juntos,
Aunque no estemos…
Escuchar tu voz,
Recordar tus gestos
Sentir tus labios con los míos
Aunque en realidad
Nunca se han tocado…
Amo tus abrazos, tus caricias
Mismos que tan solo me has dado
Con palabras escritas
Cuando me dices “Te quiero amigo mío”
Cuando te digo “Te quiero amiga mía”…
martes, 7 de diciembre de 2010
TE QUIERO
Les comparto una de mis poesías en prosa.
TE QUIERO
Donde menos lo pienso, donde menos lo espero. Ahí estás, para recordarme cuanto te quiero. No se porqué me sigues a cada instante, paso a paso ahí te veo. Entre las hojas de los árboles, entre las piedras del suelo. Si volteo al cielo, tus ojos me miran y si bebo el agua, me tomo tu aliento. Cuando siento un abrazo, que pienso que es tuyo, es tan sólo el viento.
Aunque te encuentres cerca, se que estás muy lejos. Cuando quiero abrazarte y tenerte en mis manos se que no puedo.
Ni modo. Hay cosas que no se pueden. Que no se deben, aunque mucho se deseen. Sin embargo, tus ojos, tus labios, tus piernas y brazos y ¿Porqué no? Tus besos y abrazos, son míos, enteramente míos, cuando cierro los ojos y los siento. No físicamente, es cierto, pero si en mi mente y lo más importante, en mi corazón…
sábado, 27 de noviembre de 2010
QUIERO DARTE UN VERSO
Quiero darte un verso
Cuando estás presente
Y también cuando estás ausente…
Quiero darte un verso en el oido
Y que haga ese recorrido
Que te llene los sentidos
Y que llegue hasta tu boca…
Quiero darte un verso
Cuando al cerrar tú los ojos
Sientas que te toca el alma
Y que el cuerpo te provoca…
Simplemente quiero darte un verso
Hecho con pasión
Y con sentimiento
Quiero darte un verso en la boca…
Carlos Calderón Cardoso
viernes, 26 de noviembre de 2010
MONÓLOGO INCONFESABLE
Sueño contigo, ya sea dormido o despierto
Es algo que jamás podré contarte o decirte
[¡Suspiro!] Cómo desearía que supieras esto…
Hay razones que no se declaran,
por miedo a lo que pueda pasar
cosas que te guardas para ti
sentimientos atrapados
Quizá nuestros caminos jamás debieron cruzarse
Pero que bueno que lo hicieron.
Aunque no pueda confesarme…
Y mi corazón sea mudo testigo
Doy las gracias al cielo
Por haberte conocido.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
TU VOZ
Cuando escucho tu voz
Mi cuerpo siente,
Y mi piel trémula y viva
Se estremece.
Es como escuchar lo más querido
El canto del pájaro apreciado
El riachuelo que en calma te adormece
O el viento que te llena los sentidos…
Es el sonido que provoca
La flor que te alegra en primavera
El éxtasis que emana de tus labios
Llenando de colores lo que toca.
En ti
Hasta una mala palabra cobra sentido
Y se escucha como si de alabanzas se tratara
Creo
-Y no tengo duda alguna-
Que me he enamorado…
De tu risa…
De tus labios…
De tu boca…
Y de esa voz que tanto me provoca.
viernes, 12 de noviembre de 2010
ERES MÍA
Te veo en todas partes
Tu todo inunda mi mente
Entre el bullicio del día,
Entre las oscuridad de la tarde
Te veo cuando llegas
Y cuando no estás presente
En el frío de la mañana
o abrazando mis sábanas por la noche
y aunque no estés, yo te siento
y beso tu rostro invisible
recordando tus labios perfectos
que en mi mente ya son eternos.
Toco tu cabello recién bañado
Siento la tibieza de tus mejillas
Huelo el perfume de tu cuello
Y junto tus manos con las mías.
¿Eres un sueño o eres real?
Eres el sueño en las mañanas
Y eres real por las noches.
Porque cuando en realidad estás presente
No me perteneces,
Pero en la soledad de mi mente
Eres tan solo mía…
miércoles, 8 de septiembre de 2010
UN TIGRE SIN RAYAS

En la década de los sesenta, uno de los defensas más carismáticos, viriles y con unas agallas para pelear el esférico como pocos lo era Guillermo Sepúlveda. Como su apodo bien lo decía, Sepúlveda era un verdadero “Tigre” que, por las buenas o por las malas, impedía los avances enemigos.
Inició su carrera en el Atlas, pero sin duda sus mejores momentos los vivió con el Guadalajara, equipo con el que fue campeonísimo ganando varios títulos de liga. Seleccionado nacional en múltiples ocasiones, asistió a las copas del mundo de 1958 y 1962. Hacia 1966, ya con el equipo Jabatos de Nuevo León, Sepúlveda era el capitán de la selección y estaba a punto de jugar su tercera copa del mundo, pero algo ocurrió el 12 de junio de 1966 que cambió su vida para siempre.
México jugaría ese día contra el Totthenham Hotspurs en el recién inaugurado estadio Azteca. El técnico Ignacio Trelles comenzó a leer la lista de los que saltarían al campo. Los seleccionados sabían que los únicos seguros eran, como siempre, “La Tota” Carbajal, Isidoro Díaz y “El Tigre” Sepúlveda. Trelles gritaba el nombre y el indicado a su vez respondía ¡listo!.
Comenzó el rito: ¡Carbajal!.. ¡listo!., ¡Chaires!.. ¡listo!, Del Muro.. ¡listo!, cuando Trelles anunció el nombre del segundo defensa central el “Tigre” Sepúlveda se quedo helado, ¡Núñez!.. ¡listo!...
Tras una larga preparación, en el último partido en canchas mexicanas antes de partir rumbo al continente europeo, Sepúlveda ni siquiera era nombrado. No pocos fueron los que voltearon a ver el semblante del “Tigre”, quien no sabía que pasaba. Esperando a que Trelles acabara con la lista para preguntarle, de pronto vio que se acercaba el máximo dirigente del futbol mexicano, Guillermo Cañedo y el jefe de la delegación mexicana Felipe Zetter.
El presidente de la Federación Mexicana de Futbol se paró a unos metros del grupo, y con la mano le dijo a Sepúlveda que se acercara. Alzando la voz, para que todos escucharan, le dijo: “Agarra tus cosas y te me vas a la chingada. Aquí no queremos lidercillos que vengan a desestabilizar al grupo, pasa por tu liquidación porque tú a la selección no vuelves y ten mucho cuidado con esa bocota, porque hasta lo poco que te queda de carrera se te acaba”
Y dándose la media vuelta, Cañedo y Zetter se fueron como habían llegado.
Esta historia comenzó meses atrás, cuando en una concentración del tricolor, Sepúlveda –junto con otros jugadores- propuso que formaran la asociación de futbolistas para lograr ciertas canonjías, como lo son mejores sueldos y trato más justo a los futbolistas. Sepúlveda se puso en contacto con los líderes de los gremios de Uruguay, Argentina y algunos europeos, para saber como funcionaban. Dio su informe y formaron una comisión que sentaría las bases de lo que sería la asociación mexicana de futbolistas profesionales. Tenían planeado que antes del viaje a Europa se reunirían con los dirigentes para hacerles saber sus demandas, entre las que destacaban partidos a beneficio de jugadores ya retirados y que tenían una situación económica no muy estable. El primer partido a beneficio, sería para Juan “Bigotón” Jasso, ex capitán de chivas. En la comisión, destacaban como presidente el mismo Sepílveda, como secrertario Jesús Del Muro y como tesorero “La Tota” carbajal. Tres pesos pesados de la selección. Aquella reunión secreta, permanecería así por juramento. Nadie de los que tomaron parte diría nada hasta que la comisión entablara pláticas directas con directivos y periodistas…
Sepúlveda tomó sus cosas y se fue a los vestidores, para recoger su maletin y sus vendas. Tras de él aparecieron Carbajal, Del Muro y los demás seleccionados, salvo Ignacio Trelles que comprendió que no era momento para meterse en algo que le era ajeno. Molesto, Carbajal dijo que lo apoyaban y que estaban dispuestos a parar. Sepúlveda lo contuvo. “No mi Tota, si fueramos todos, pero ya ve que no es así…”
En el vestidor, ante todos, Sepúlveda anunció su separación del plantel, pero pidió que como hombrecitos, el soplón diera la cara. “-yo fui- dijo José Luis “La Calaca” González.
Sepúlveda tuvo ganas de golpearlo, pero apretando el puño soltó una maldición y se retiró del lugar, mientras que del resto, unos apoyaron al “Tigre” y otros, se fueron del otro lado con González. Era una selección dividida, pero desgraciadamente, casi todos pensaban como “La Calaca”, sentían que meterse en broncas les significaría estar fuera de la selección y lo que ellos anhelaban era jugar un mundial de futbol.
Extrañamente, los líderes del grupo, los que intentaban reivindicar la labor de los futbolistas fueron requeridos muy poco en el Mundial de Inglaterra. Carbajal, antes indiscutible del tricolor, sólo actuó en el último partido contra Uruguay, cuando ya la selección mexicana estaba eliminada. Jesús Del Muro, tan solo jugó ante Inglaterra, cuando era considerado el hombre de hierro de la defensiva mexicana y Sepúlveda, en el mejor momento de su carrera, ni siquiera fue convocado para ocupar un lugar entre los 22 jugadores que asistieron al Mundial de 1966.
Al Tigre lo humillaron, pero jamás perdió su dignidad, esa sí que la tenía bien puesta…
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