miércoles, 30 de junio de 2010

¡El Jugador profesional!


¡Qué lindo es el fútbol cuando eres pequeño!
Cuando el sol se está poniendo y en la vieja cancha los niños juegan, recuerdo mi niñez, tan llena de emociones, de aquellos partidos, de aquellos goles. Los refrescos con los amigos, festejando el triunfo, maldiciendo las derrotas…
El fútbol es pasión, pero también sinónimo de amistad, de recuerdos, de añoranzas…
Ahora que juego en la cancha por dinero, por esa fama que te dan los medios, el fútbol me gusta ¡Sí! Pero sin embargo ya no me sabe igual a cuando de niño pateaba esa bola destartalada hacia las porterías inventadas y metía un maravilloso gol en el estadio lleno, aunque en realidad no hubiera ni un alma…
Ahora ya de adulto, los viejos se enojan, los jóvenes pelean por una pelota.
Se queman playeras y arden banderas.
…A los niños nada de eso importa.
Ellos juegan en la cancha de lodo, pateando de un lado a otro y metiendo el gol de su vida con la vieja pelota…

Carlos Calderón Cardoso.

viernes, 21 de mayo de 2010

LA CHILENA



LA CHILENA

Corría el año de 1922 cuando en la cancha de Talcahuano, un puerto chileno, un hombre llamado Ramón Unzaga, decidió que el fútbol era un arte que no podía quedarse con lo básico: correr tras la pelota y tirar a un arco, muchas veces desvalido por las malas salidas del portero. Tenía que haber algo más, nuevas jugadas, nuevas formas de conseguir la meta de anotar un gol.

Unzaga, que gustaba de las cabriolas y las volteretas decidió un día aplicarlas en la cancha. Su equipo perdía por dos goles. El portero enemigo con el balón en las manos despejó como tantas otras veces hacia un compañero. Unzaga estaba cerca y la bola lo había techado, pero se volvió rápidamente y dando la espalda a la meta miró detenidamente el esférico. Más no podía voltearse. No se volteó. ¡No!

Ahí de espaldas al marco voló en el aire, empeinó la pelota con su pie izquierdo y dando una maroma hacia atrás la mandó hacia la portería. El balón viajó directamente al ángulo superior derecho y se metió sin que el portero hiciera otra cosa que mover los brazos y mirar como todos los ahí presentes ¡Asombrado!

Ese día, entre los asistentes estaban los hermanos Arellano quienes tres años después serían los fundadores de uno de los equipos de mayor tradición en el fútbol chileno: El Colo Colo.

David Arellano se dio a la tarea de practicar aquel lance: parado sobre un plano, lanzaba el balón en forma recta por encima de su cabeza y recostándose en el aire golpeaba él mismo en su descenso voleándola hacia atrás con alguno de sus pies encorbando los dedos hacia adentro para que el esférico no saliera hacia arriba, sino que se dirigiera justo hacia la portería.

Al efectuar esta jugada, invariablemente se cae sobre la espalda, por lo que las manos son parte fundamental para amortiguar el golpe, así como caer primero con la parte alta de la espalda, apenas abajo de los hombros.

En 1927, el Colo Colo realizó una gira por América -incluyendo México- y por Europa. Fue en España donde David Arellano cautivó a miles de aficionados con la famosa jugada y la prensa ibérica no dudó en bautizarla como "chilena', por ser su creador un andino.

A lo largo de la historia, la chilena o tijera sigue gustando a propios y extraños. Sin duda, uno de sus máximos exponentes ha sido el mexicano Hugo Sánchez, a tal grado que en su paso por España fue sello característico de sus goles, como aquel que le hizo al Logroñes que fascinó al mundo entero. De tal forma que si en la Madre Patria le dieron el título de chilena hace muchos años, se sintieron con el derecho de cambiarlo: cuando uno ve la jugada en aquel país se dice que acaban de realizar una huguiña.

Llamémosla como queramos, pero no dejemos de admirarla…

miércoles, 12 de mayo de 2010

LOS CACHIRULES


Les comparto una colaboración que realicé para Mediotiempo.com y que trata sobre el término Cachirul, tan en boga en el fútbol.

En el futbol, sobre todo en el mexicano, es muy común escuchar que algún equipo o Selección Juvenil metió cachirules, haciendo énfasis en que lo que ocurrió es que jugó con uno o más elementos pasados de la edad permitida.

En nuestro país, a mediados de al década de los años 50 comenzó a utilizarse esa palabra para definir a esos jugadores tramposos, sin embargo el término nos viene de Uruguay.

Una década atrás, en 1942 para ser más precisos, surge en Sudamérica una historieta que se haría muy popular, escrita por Geoffrey Foladori "Fola": "Pelopincho" y "Cachirula", que trataba de un niño y una niña que convertían todo en un lío. A la niña, le encantaba disrazarse con adornos y con peinados exóticos, mientras que el niño era todo un geniecito.

A estos niños-adultos, no se les podía calcular la edad, porque lo mismo mostraban juguetes inantiles, que administraban el hogar, cocinaban, planchaban, escribían o manejaban sus propios coches. En su ropa, también se notaba esto, Cachirula podía salir con vestidito de niña, pero con sombrero de plumas, como de dama antigua, o con su famoso moño en la cabeza cuando ralizaba una tarea doméstica. Por eso, cuando un jugador ya mayor se trata de hacer pasar por uno de menor edad se le llama Cachirul.

En México, no podemos olvidar a Enrique Alonso, surgido unos años después de aquella revista sudamericana que adoptó el sobrenombre de Cachirulo, en su exitoso programa Teatro Fantástico, que se transmitía todos los domingos por canal 2, sin embargo, este personaje lo que hacía era ponerse una peluca naranja e inventar cuentos realmente fantásticos, y nada tiene que ver (por lo menos directamente) con el término de Cachirul.

Nota: Los cachirules más famosos de que tenemos memoria fueron los descubiertos en abril de 1988, cuando la Selección Juvenil Mexicana jugó con cuatro elementos que rebasaban el límite de edad estipulada en los reglamentos: Aurelio "coreano" Rivera, Gerardo Jiménez, José Luis Mata y José de la Fuente. Dos meses después de destaparse la cloaca, México fue inhabilitado dos años de toda competencia mundial en futbol, inclusive del Mundial de 1990.

jueves, 29 de abril de 2010

IÑAKI



Comparto un poema en prosa que le hice a mi hijo ahora que recién cumple 12 años.

IÑAKI
Son tan frágiles los recuerdos, pero uno siempre está en mi mente, esa sonrisa tan diferente como si de antes te conociera.
Saliste apenas del vientre y ya iluminabas mi vida, con tus ojitos, esa carita, con tu sonrisa, con tus manitas.
¡Ah! ¡Que bellos momentos! ¡Inigualables! Tus movimientos, los pataleos, los gasecitos y los pucheros. Esos primeros recuerdos los atesoro y en mi corazón ¡Creeme! Están bien guardados.
Es algo que nadie podrá arrebatarme. Es algo que sólo es mío y ahora ya casi adolescente, valoro que seas tan buen niño.
Cuando te bañaba y tu risa me ofrecías. Con ella pagabas cada momento en el día. Nunca vi un niño así, tan alegre, tan despierto, siempre alerta, siempre sonriendo.
Eres tan noble y tan inteligente que no se que hice de bueno para merecerte. Cada día me demuestras con tus acciones y con tus virtudes que ser padre es muy fácil, sólo se requiere un hijo como tú…
Piensas en todos y a todos quieres, siempre preocupado por los demás. El mejor nieto, el gran hermano, un buen sobrino y como hijo ni que decir.
De tus amigos, eres hermano y de ninguno tu hablas mal y los defienden si les hacen daño y me pides que los arrope si los tratan mal.
¿Qué más podía esperar de ti? Es simple. Que nunca cambies. Que crezcas y seas como eres: El que trata bien a las mujeres, el que piensa en cambiar al mundo, soñando, siempre soñando, acompañado por tus libros infaltables, creando nuevos horizontes, surcando en tu mente los mares, viajando hacia nuevos lugares y sobre todo, que esa sonrisa que Dios te dio, nunca se apague, nunca se niegue, nunca se canse de sonreir…

jueves, 22 de abril de 2010

LA EMOCION DEL PRIMER GOL


Con la cercanía del Mundial de Fútbol y con el orgullo que significa abrir una Copa del Mundo tal y como acontecerá cuando México se enfrente al país anfitrión Sudáfrica, les comparto una anécdota que escribí sobre el primer gol en Copas del Mundo y ese primer gol que pasó a la historia.



LA EMOCIÓN DEL PRIMER GOL
México participó por invitación en el primer Campeonato de Fútbol a celebrarse en Uruguay. Corría el año de 1930 mismo en el que nuestro país vivía cambios significativos en el aspecto político y social. Apenas dos años antes moría asesinado el presidente electo Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles comenzaba a crear su maximato presidencial a costa de tres presidentes peleles que permitieron que el ex mandatario interviniera en las decisiones más importantes del país.

Para asistir al Mundial, se designó al español Juan Luqué de Serrallonga como entrenador de la selección. Luqué, era un hombre extrovertido, mano dura, pero jocoso y hasta divertido. Se eligieron un total de 17 jugadores, todos ellos provenientes de equipos de la capital a los que se les sometió a una serie de entrenamientos tanto en los campos del Distrito Federal como abordo del barco en el que se viajó a Uruguay.

México tuvo el honor de ser designado junto con Francia como los países que abrirían el primer Campeonato Mundial de Fútbol el 13 de julio de 1930 a las tres de la tarde en el estadio pocitos. El que anotara el primer gol, sería, sin duda, recordado por siempre. Luqué de Serrallonga instó a sus jugadores a que ganaran esa gloria para su país.

El encuentro comenzó bajo una constante llovizna, con un viento fuerte y frío en un terreno lodozo y resbaladizo. Francia domina rápidamente las acciones y al minuto 18 Laurent clava el esférico en la meta del guardameta mexicano. A los 39 minutos Langiller anota el segundo para Francia; a los 42 minutos, de los pies de Machinot, sale una ráfaga para decretar el tercero en contra. Es hasta el minuto 25 del segundo tiempo cuando Juan Carreño, el llamado "Trompito", jugador del Atlante, logra anidar el balón en la meta francesa; es el primer gol de México en Copas del Mundo. Para cerrar la cuenta, Francia logra anotar nuevamente por medio de Machinot con disparo fuerte y por abajo faltando 8 minutos para que concluya el partido.

Los jugadores mexicanos, cabizbajos abandonan la cancha. En el vestidor, los recibe Serrallonga con aplausos y les dice:
"No se preocupen, tienen la satisfacción y no me cabe la menor duda de que vuestro país será recordado a lo largo de la historia de las Copas del Mundo. Así que siéntanse orgullosos por ser el único país en recibir el primer gol en una copa Mundial de Fútbol, título que nunca van a perder".

Es así, como México tiene el "orgullo" de haber recibido el primer gol en un Campeonato Mundial de Fútbol...

martes, 13 de abril de 2010

JUAN "EL TROMPO" CARREÑO


Les comparto dos textos de mi Anecdotario del Fútbol Mexicano, tratan sobre el ídolo mexicano Juan Carreño y es un pequeño homenaje a este gran personaje que ha sido recordado en el número de abril de la prestigiosa revista francesa SO FOOT


SE LLAMABA JUAN...LE DECIAN "EL TROMPO"
Juan se hizo en los llanos. En 1925 con los muchachos de la fábrica La sedanita (que estaba en lo que fue la Casa Colorada por el acueducto de Chapultepec) formó un equipo con sus compañeros de trabajo.

Cuando lo invitaron a jugar al Atlante, también le dieron trabajo en la panadería de los hermanos Rosas, excelentes futbolistas, pero Juan les respondió "mangos, que trabajen los bueyes. Yo solo juego fútbol" y lo hacía divinamente. A la panadería, solamente entraba para coger sus conchas y chutárselas con un café negro.

En las canchas, Juan Carreño era un pícaro con ángel y gracia querido por todos sus compañeros. En una ocasión, cuando perdían 2-1 Carreño se puso de acuerdo con "El Diente" Rosas para que mandara el tiro de esquina a donde estaba "Patadura". Carreño, se colocó delante del "Pipiolo" Estrada, portero del Necaxa y cuando mandaron el centro pisó al cancerbero, de tal forma que éste no pudo brincar para atajar el balón que llegó, sin más, a donde se encontraba el otro atlantista para clavar el esférico.

Antes del partido, habían apostado pulques contra cervezas a los necaxistas. Carreño y su grupo no tenían dinero, por lo que ganar era imperioso. Ya para el segundo tiempo, con el marcador empatado, Carreño tomó el balón desde media cancha y se fue adentrando en triangulaciones con "El Diente" Rosas, su compañero de fechorías. Carreño se metió en el área y justo cuando Rosas centraba ante la marcación de un solo defensa, "El Trompito", que así le decían al picaro atlantista, bajó el short al del Necaxa, sin que el árbitro -el flaco Estevez- pudiera ver lo acontecido, ya que era distraido a larga distancia por otro de los compinches del "Trompo". Así, ante las protestas del rival, Atlante obtenía una victoria y una tanda del néctar blanco en la casa non santa de María Limón, "novia" de Juan Carreño allá por la Merced.



2
LA MUERTE DEL TROMPITO

Juan Carreño era sin duda un excelente jugador -primer anotador mexicano en Olimpiadas y en Copas del Mundo- y un hombre alegre, dicharachero que se ponía unas guarapetas formidables.
El General Núñez, a la postre dueño del Atlante, consideraba a Carreño un formidable armador y un gran motivador pero también el sonsacador de sus compañeros para que fuesen a Tlampa a echarse sus pulquitos o su "agüita de limón" como le llamaba el propio Carreño.

Un día sin tentarse el corazón, el General corrió a Carreño del equipo esperando se reformase, pero el buen "Trompito" se fue de chirona por los lugares de mala muerte de la capital para llorar sus desgracias.

No tenía ni tres meses fuera de la cancha cuando un dolor le desgarró el alma. Él decía que era de tristeza por estar fuera de su "Aclante" querido, pero era una apendicitis que ni con un rezo a la virgen de Guadalupe se le iba a quitar.

"Nicho" Mejía y "El Diente" Rosas, sus compadritos del alma, le decían que se fuera a ver a un doctor, porque los dolores eran insoportables, pero el buen Carreño que tenía un miedo espantoso a los matasanos se echaba sus traguitos de tequila con ajo que le había recomendado doña Gertrudis.

La cosa es que un día, "El Chaquetas" Rosas -unico atlantista con teléfono- recibió una llamada urgente del "Trompo", que apenas y le pudo decir que se estaba muriendo. Rosas tomó un coche de alquiler y llegó a donde estaba Juan desmayado. Su compañero de tantos años lo tomó en brazos y lo llevó en el mismo automovil al doctor para que le practicaran la urgente operación. Todo fue en vano, camino al hospital, Carreño, que tantas glorias dio al fútbol mexicano, moría víctima de un ataque de apendicitis el 17 de diciembre de 1940. Casi un mes había pasado aplicándose paliativos sin querer decidirse y, cuando llegó lo inevitable, ya no hubo tiempo. Y así se fue el jugador genial, tres veces internacional, al que se le recuerda con el paso de los años...

jueves, 1 de abril de 2010

POEMA EN BLANCO

Les comparto uno de mis poemas.

Raro en mi
Me he mantenido callado,
Toda la tarde sin hablar
Ni una sola palabra.

Cuando menos lo espero
Cuando menos me lo creo
Brotan las palabras
Sobre mi parcela blanca

Pero hoy no.
El día está caliente
Aunque llueve afuera
Es propicio para escribir

Sin embargo,
Permanezco mudo.

No hay palabras
No se ven las imágenes
No brotan las letras
Mi mente toda permanece en blanco…

Este poema quedará para después
Hoy, definitivamente
¡No puedo escribir!